marzo 14, 2026

Fernando Rivas: “La biotecnología está presente en nuestra vida todos los días, aunque no lo notemos”

En un espacio de conversación, tuvimos la oportunidad de dialogar con Fernando Rivas, ingeniero en biotecnología, docente universitario y consultor en investigación y desarrollo, sobre algunas de las inquietudes más comunes que tiene la juventud antes de elegir la ingeniería en biotecnología como carrera profesional.

Fernando Rivas es ingeniero en biotecnología. Se graduó como ingeniero biotecnólogo en la ESPE y realizó una maestría en Biotecnología Vegetal en la Universidad Politécnica de Valencia, en España. Actualmente se desempeña como docente de tiempo completo en la Universidad de las Américas, donde cuenta con más de 13 años de experiencia formando ingenieros en biotecnología.

Además de su rol académico, trabaja como consultor independiente, asesorando a empresas que requieren investigación y desarrollo en el área agrícola y vegetal. A lo largo de su trayectoria ha desarrollado proyectos de propagación masiva de plantas, innovación agrícola y soluciones biotecnológicas para florícolas y empresas del sector productivo.

Cuando alguien escucha “ingeniería en biotecnología”, ¿qué es lo primero que suele imaginar y qué tan lejos está de la realidad?

Es una pregunta interesante porque, incluso en este avanzado siglo XXI, mucha gente no sabe realmente qué es la biotecnología ni qué hace un biotecnólogo. Estamos muy conectados con la biotecnología en nuestra vida diaria, pero no logramos identificarla.

Cuando los estudiantes y sus padres visitan ferias universitarias, saben que tiene algo de biología y algo de tecnología, pero no logran hacer ese “match”. La biotecnología es la disciplina que aprovecha organismos vivos —plantas, animales o microorganismos— para, mediante la ciencia y la tecnología, generar productos o servicios.

Un ejemplo muy claro es hacer pan. Cuando usas levadura para fermentar la masa, eso ya es biotecnología. Otro ejemplo muy cotidiano es el yogur. Cuando se añade un consorcio de bacterias a la leche para transformarla en yogur, se está aprovechando la capacidad de esos microorganismos para generar un nuevo producto. Eso también es biotecnología.

Bajo ese mismo principio se desarrollan cultivos, proteínas, enzimas, medicamentos, vacunas y muchos otros productos que usamos todos los días.

¿Cómo le explicarías esta carrera a alguien que aún no sabe si le gustan más la ciencia, la ingeniería o la investigación?

Explicar biotecnología solo desde la teoría es complicado. Por eso, lo mejor es hacerlo desde la experiencia. En la carrera, lo que hacemos con los aspirantes es darles pasantías guiadas para que experimenten qué es realmente la biotecnología.

Los llevamos a cultivar plantas, a extraer ADN, a realizar PCR, a manipular biorreactores y a ver cómo se masifican los cultivos. Ahí empiezan a entender cómo se mezclan la biología, la química, las matemáticas y la ingeniería.

Una vez que ese vínculo está claro, se puede profundizar según el área de interés: biotecnología vegetal, biomédica o ambiental. Por ejemplo, en el área biomédica es indispensable trabajar junto a médicos para desarrollar soluciones como vacunas o terapias génicas.

¿Qué problemas reales del mundo busca resolver hoy la biotecnología?

Actualmente, la biotecnología es uno de los pilares de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU y está alineada con casi todos ellos.

La agricultura, por ejemplo, busca que la producción sea más eficiente y menos impactante para el ambiente. En lugar de grandes extensiones de cultivo con alto consumo de agua y agroquímicos, la biotecnología permite desarrollar plantas capaces de producir más utilizando menos recursos.

El sector ambiental, se trabaja con problemas como la contaminación del agua. Un ejemplo claro es el uso de algas para el tratamiento de aguas residuales: estos organismos consumen los desechos presentes en el agua contaminada y permiten limpiarla antes de devolverla a los ríos.

En el área de la salud, el impacto fue evidente durante la pandemia de COVID-19. Las pruebas diagnósticas, los procesos de detección y el desarrollo de vacunas en tiempo récord son claros ejemplos de desarrollos biotecnológicos.

¿Qué tipo de estudiantes suele involucrar más esta carrera? ¿Cuál es su perfil?

Con más de 13 años en la docencia, he identificado varios perfiles. El primero es que la mayoría de estudiantes son mujeres. Entre el 70 % y 80 % de quienes estudian biotecnología son chicas.

El segundo perfil es el de estudiantes apasionados por la ciencia y la investigación. La biotecnología se rige por el método científico y requiere mucha paciencia. La mayoría de experimentos falla y debe repetirse, por lo que manejar la frustración es fundamental.

¿Cómo es el equilibrio entre laboratorio, teoría y proyectos dentro de la carrera?

Desde el primer semestre, los estudiantes entran en contacto con el laboratorio. Aprenden normas de seguridad, realizan experimentos básicos y trabajan en proyectos desde el inicio.

Aproximadamente el 80 % de las materias incluye al menos un proyecto. En los primeros semestres son teóricos, pero a partir del cuarto o quinto semestre los estudiantes ya desarrollan proyectos experimentales, analizan resultados, aplican estadística y validan la reproducibilidad de sus experimentos.

Al finalizar la carrera, ejecutan un proyecto de investigación completo, que implica plantear un problema, formular una hipótesis, diseñar experimentos, analizar resultados y defenderlos con criterio científico.

En el campo laboral, ¿en qué sectores puede trabajar un ingeniero en biotecnología al graduarse?

Competencia con otras profesiones

La biotecnología es una carrera nueva y emergente en el país, se trata de una disciplina emergente que tiene alrededor de 25 años de creada. En Ecuador todavía no existe un nicho específico de empleabilidad exclusivamente para biotecnólogos, por lo que los ingenieros en biotecnología se han vuelto muy competitivos y han empezado a ocupar nichos de otras profesiones.

Un ingeniero en biotecnología especializado en biotecnología ambiental, por ejemplo, puede competir directamente con un ingeniero ambiental, porque tiene conocimientos de ingeniería y de la parte ambiental. En el área biomédica, un biotecnólogo puede competir con un profesional en ciencias biomédicas, ya que maneja biotecnología biomédica y biología molecular.

En el área vegetal, que es una de las áreas con mayor aplicación y empleabilidad actualmente, un ingeniero en biotecnología puede competir con un ingeniero agrónomo, porque es capaz de identificar las necesidades de un agricultor y proveer soluciones biotecnológicas y agrícolas.

Universidad e investigación

Además, las ofertas laborales ya empiezan a buscar específicamente biotecnólogos. Muchos graduados trabajan en el área de laboratorio y en genética vegetal.

Otros se desempeñan como asistentes de investigación y coordinadores de proyectos en universidades como la Universidad San Francisco de Quito, la Universidad de Indoamérica, la UTE y la Universidad de las Américas, apoyando a investigadores, gestionando proyectos y ejecutando estudios científicos.

Sector privado y empresas

El sector privado, varios trabajan en empresas agrícolas y florícolas, desarrollando proyectos de propagación masiva de plantas, optimización de cultivos y procesos biotecnológicos aplicados.

También hay biotecnólogos trabajando en empresas con gestión ambiental, como Novopan, encargándose del tratamiento de residuos y procesos de remediación ambiental.

Sector público

En el sector público, algunos se desempeñan como consultores ambientales para municipios y entidades públicas, asesorando en proyectos de manejo de aguas y residuos.

Área biomédica

En el área biomédica, algunos trabajan como coordinadores de laboratorio o técnicos de diagnóstico clínico. Aunque no pueden firmar como bioquímicos clínicos, diseñan los procesos de diagnóstico que luego aplican y validan los profesionales de la salud.

¿Qué le dirías a alguien que siente curiosidad por esta carrera, pero duda si es muy difícil de seguir?

El error más común es no dimensionar que se trata de una ingeniería. La ingeniería en biotecnología tiene un componente fuerte de matemáticas, cálculo y diseño de procesos.

Aquí es importante diferenciar entre ser biotecnólogo y ser ingeniero en biotecnología. El ingeniero no solo aplica procesos, sino que los diseña, los gestiona y los lleva a escala industrial. Eso exige una base sólida en ciencias exactas.

La carrera cuenta con acreditación ABET, lo que implica altos estándares académicos. Mi recomendación es informarse bien, visitar laboratorios, participar en pasantías y conocer la malla antes de decidir. Es una carrera exigente, pero con un impacto real en el mundo.

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