Hablemos de la edad de oportunidad
Durante mucho tiempo, la adolescencia fue descrita principalmente como una etapa problemática: impulsividad, rebeldía y decisiones arriesgadas. Sin embargo, el psicólogo del desarrollo Laurence Steinberg propone una visión muy distinta.
En el libro The Age of Opportunity, el psicólogo Laurence Steinberg explica por qué la adolescencia es considerada una verdadera edad de oportunidad para el desarrollo humano. Sostiene que la adolescencia no debería entenderse únicamente como una etapa de crisis, sino como un período con un enorme potencial para el aprendizaje, el desarrollo y la formación de habilidades que pueden influir en la vida adulta.
Según el autor, los cambios que ocurren en el cerebro durante estos años hacen que esta etapa sea especialmente importante para formar hábitos, desarrollar intereses y construir las bases del futuro personal y profesional.
¿Cuál es la edad de oportunidad?
En el libro, Steinberg explica que la llamada “edad de oportunidad” corresponde a la adolescencia, un período que se extiende aproximadamente entre los 10 y los 25 años.

Aunque durante mucho tiempo se pensó que el desarrollo del cerebro terminaba al final de la adolescencia, investigaciones recientes en neurociencia han demostrado que el cerebro continúa madurando durante más tiempo. En particular, la corteza prefrontal, una región del cerebro asociada con la planificación, la toma de decisiones y el autocontrol, sigue desarrollándose hasta mediados de los veinte años.
Esto significa que las experiencias durante estos años pueden tener una influencia significativa en la forma en que una persona piensa, aprende y toma decisiones en la vida adulta.
Un cerebro diseñado para aprender
Uno de los argumentos centrales del libro es que el cerebro adolescente tiene una gran plasticidad, es decir, una alta capacidad para adaptarse y aprender a partir de la experiencia.
Durante esta etapa ocurre un proceso conocido como poda sináptica, en el cual el cerebro fortalece las conexiones neuronales que se utilizan con frecuencia y elimina aquellas que no se utilizan. En otras palabras, el cerebro se reorganiza en función de las experiencias que vive una persona.
Esto significa que los hábitos que los jóvenes desarrollan durante estos años —como la disciplina, la curiosidad intelectual o la capacidad de resolver problemas— pueden consolidarse con el tiempo y convertirse en habilidades importantes para el futuro.
Riesgo, aprendizaje y desarrollo
La adolescencia también es conocida por la tendencia a asumir riesgos. Sin embargo, Steinberg explica que esta característica no es necesariamente negativa.
Explorar nuevas experiencias, asumir desafíos y enfrentarse a situaciones desconocidas puede ayudar a los jóvenes a desarrollar habilidades como la autonomía, la resiliencia y la toma de decisiones.
La clave, según el autor, no es eliminar completamente el riesgo, sino crear entornos donde los jóvenes puedan experimentar y aprender de manera segura.
Una etapa clave para el futuro
La idea central de The Age of Opportunity es que la adolescencia representa una ventana única para el desarrollo humano.
Las oportunidades educativas, las experiencias sociales y los entornos de apoyo durante estos años pueden influir profundamente en el futuro de una persona.
Cuando los jóvenes tienen acceso a educación de calidad, oportunidades para explorar sus intereses y acompañamiento en momentos importantes, esta etapa puede convertirse en el inicio de trayectorias personales y profesionales sólidas.
Más que una fase de crisis inevitable, Steinberg propone ver la adolescencia como una etapa llena de posibilidades: una verdadera edad de oportunidad.
Bibliografía
Steinberg, L. (2014). The Age of Opportunity: Lessons from the New Science of Adolescence. Houghton Mifflin Harcourt.
Steinberg, L. (2013). The influence of neuroscience on US Supreme Court decisions about adolescents’ criminal culpability. Nature Reviews Neuroscience.
