Charles Iza: “Si te gusta crear y armar cosas, esta carrera te va a encantar”
La ingeniería electrónica y automatización es una de las carreras con mayor crecimiento en el mundo industrial actual. Conversamos con Charles Iza, presidente del laboratorio de esta carrera en la Universidad de las Américas, para resolver las dudas más comunes sobre su campo laboral, su nivel de exigencia y su impacto en la Industria 4.0.
Charles Iza es responsable del laboratorio de la carrera de Ingeniería Electrónica y Automatización en la Universidad de las Américas. Su labor consiste en preparar los equipos para prácticas académicas, mantener el equipamiento listo para proyectos estudiantiles y acompañar técnicamente a los alumnos en el uso de los laboratorios.
Desde su experiencia, destaca el enfoque práctico de la carrera desde el primer semestre y la estrecha vinculación con empresas nacionales e internacionales, donde ya existen graduados desempeñándose en áreas estratégicas de automatización y control industrial.
Cuando alguien escucha “Ingeniería Electrónica y Automatización”, ¿qué suele imaginar y qué parte de eso es un mito?
Muchas personas imaginan que esta carrera es únicamente matemática. Si bien la matemática es una base importante, no es lo único que la define. Es verdad que usamos bastante matemática, pero también trabajamos con robótica, automatización y electrónica aplicada.
Existe el mito de que todo es teoría o cálculo complejo. En realidad, la práctica es fundamental. Desde el inicio los estudiantes trabajan con equipos reales y entienden que la matemática es una herramienta para que los sistemas funcionen correctamente.
¿Cómo explicarías esta carrera a alguien que sabe que le gusta la tecnología, pero no tiene claro cómo funciona?
Siempre les digo que, si les gusta crear y armar cosas, esta carrera les va a encantar. Aquí no solo se estudia cómo funcionan los sistemas, sino que se construyen.
Un estudiante puede imaginar un robot que automatice un proceso industrial y llevarlo a la práctica. Hemos tenido alumnos que han desarrollado robots tipo hormiga, robots de búsqueda y sistemas automatizados completos. En ese proceso entienden qué hay detrás de la carrera: programación aplicada, control, electrónica y diseño.
La programación que se realiza aquí no es únicamente software tradicional; es programación para mover motores, para que un robot detecte un objeto y lo evite, para que un sistema industrial funcione de manera automática.
¿Qué tipo de problemas resuelve la electrónica y la automatización en el mundo real?
La carrera se sostiene en cuatro pilares fundamentales: electricidad, electrónica, robótica y automatización. Estos ejes están presentes prácticamente en todos los sectores productivos.
Hoy no existe un lugar donde no haya electricidad o electrónica. Cuando falla la parte eléctrica, se paralizan negocios, industrias y servicios. Eso demuestra la importancia de esta ingeniería.
Un ejemplo actual es el sector energético. Se habla mucho de deficiencias energéticas y eficiencia en la generación. La automatización permite optimizar procesos, controlar sistemas eléctricos y mejorar la gestión de recursos.
En industrias como la petrolera, farmacéutica o alimentaria, la automatización garantiza precisión, calidad y continuidad operativa.
¿En qué se diferencia esta carrera de otras como mecatrónica o eléctrica?
Cada ingeniería tiene sus áreas fuertes. En comparación con mecatrónica, por ejemplo, esa carrera incluye más contenido mecánico. Al abarcar más áreas, se reduce la profundidad en otras. Aquí la formación es más enfocada y especializada en esos cuatro pilares.
Desde el primer semestre la teoría va acompañada de práctica. Eso permite que los estudiantes se especialicen posteriormente en áreas como energías renovables, robótica avanzada o automatización industrial.
¿Qué influencia tienen la Industria 4.0, la inteligencia artificial y la robótica en esta carrera?
Tienen una influencia directa. Existe incluso una materia dedicada a la Industria 4.0. Los estudiantes trabajan con tecnologías como IoT, Industrial Internet of Things, impresión 3D, prototipado, fabricación de placas electrónicas y automatización avanzada.
También utilizan herramientas como gafas de realidad aumentada para simulaciones industriales y capacitación técnica. Esto permite entrenarse sin intervenir directamente en maquinaria real, reduciendo riesgos y mejorando la preparación profesional.
La carrera está alineada con las tendencias tecnológicas actuales y con las demandas de la industria moderna.
¿La automatización quita empleos?
Es una preocupación frecuente. Muchas personas creen que automatizar significa eliminar trabajo. Sin embargo, si una empresa no automatiza sus procesos, pierde competitividad.
La automatización mejora la calidad, reduce errores y evita sobreesfuerzos físicos. Las personas dejan tareas repetitivas y pasan a supervisar procesos automatizados. El tipo de trabajo cambia y exige mayor capacitación.
Más que eliminar empleo, transforma las funciones y obliga a evolucionar profesionalmente.
¿Qué perfil de estudiante encaja mejor en esta carrera?
El perfil ideal es el de alguien que disfrute crear, innovar y armar dispositivos. Si a un estudiante no le gusta la parte práctica, conectar componentes o programar sistemas físicos, probablemente se frustre.
La carrera exige base matemática y disposición para aprender. Sin embargo, nadie entra sabiendo electrónica avanzada. Existen nivelaciones y tutorías que acompañan el proceso.
Desde el primer semestre los estudiantes reciben un kit electrónico con más de 300 componentes y trabajan en proyectos reales. El enfoque es 50% práctico y 50% teórico, lo que permite aplicar inmediatamente lo aprendido.
¿Dónde pueden trabajar los graduados?
El campo laboral es amplio y con alta demanda. La mayoría de las industrias requiere automatización en algún nivel.
Existen graduados trabajando en empresas internacionales como Baker, en el sector petrolero, y Siemens, en el área de automatización y tecnología médica. También hay profesionales en empresas textiles, farmacéuticas, en Cervecería Nacional y Coca-Cola.
Un caso destacado es el de cinco graduados que trabajan en Alemania en una empresa fabricante de tuneladoras, maquinaria utilizada en proyectos como el Metro de Quito.
Los profesionales pueden desempeñarse en programación de PLC, control de motores, variadores de frecuencia, automatización industrial y soporte técnico especializado.
Desde sexto semestre los estudiantes realizan pasantías, lo que facilita su inserción laboral nacional e internacional.
¿Qué le dirías a alguien que cree que esta carrera es solo para genios?
Muchos estudiantes creen que necesitan saber electrónica antes de empezar. No es así. La formación se construye desde cero.
Lo importante es la disposición para aprender, disciplina y curiosidad. El miedo inicial desaparece cuando comienzan a trabajar en laboratorio y ven que pueden construir y programar sus propios proyectos.
No se trata de ser un genio, sino de tener interés real y constancia.
