María José Delgado es una estudiante ecuatoriana de psicología en Navarro College en Corsicana, Texas. Jugadora de fútbol en la primera división de Colleges en Estados Unidos, miembro del equipo ecuatoriano Espuce y ganadora de varios torneos tanto nacionales como internacionales. Desde pequeña supo cuál era su sueño, con esfuerzo y dedicación hoy lo está viviendo. Si quieres conocer de primera mano cómo es tener una beca deportiva en Estados Unidos, lee la siguiente entrevista.

¿Cuéntame cómo empezaste a jugar fútbol? ¿Cuál fue tu entrada a ese mundo?
Recuerdo que mis papis me pusieran en una escuelita de fútbol a los 8 años y desde ahí empecé a jugar solo con niños hombres. Mi inspiración fue mi hermana porque ella en ese momento jugaba y aún no estaba muy de moda el fútbol femenino. Pero mi hermana empezó a jugar en el Nacional, en la ESPE y en muchos más. Entonces yo veía cómo transmitían sus partidos, salía en los periódicos, la gente le pedía fotos y a mí me encantaba. Y desde ahí le dije: “Ñaña, quiero ser como tú, quiero salir en los partidos y que me vea la gente”.
Empecé desde ahí, después a los 14. Conocí a una amiga, Carlita, ella estaba en la Espuce en ese tiempo. No me acuerdo si era la primera superliga o la segunda, pero ella me dijo: Hey, Majo, ¿qué tal si vienes y te pruebas? Y ahí fue donde entré a las inferiores de Espuce; luego debuté a los 14 y desde entonces empecé a jugar con ellas hasta la fecha. El año anterior jugué con ellas también.
Estuve en el colegio Gonzalo Roales de Alcázar de Conocoto, era un colegio muy deportivo, jugábamos también ahí. Nos daban mucha libertad y permiso para los partidos sin ningún problema.
¿Cómo fue el proceso para que obtuvieras tu beca, te convocaron o tú aplicaste?
Mi experiencia de buscar una beca deportiva comenzó el 24 de enero de 2024, a través de una agencia llamada Becarios Internacional. Ellos me contactaron por Instagram y me dijeron: Tienes un buen perfil. Primero, me preguntaron si mi sueño era ir al exterior. Entonces les dije que sí, que me gustaría mucho ir a hablar con ellos y quedamos en un trato. Habían visto mis partidos, estaban pendientes de la Superliga y me conocían bastante bien.
La agencia me guió durante todo el proceso y me ayudó a encontrar una beca completa aquí en Corsicano, Texas en el Navarro College. Obviamente para mí era fundamental jugar y estudiar al mismo tiempo y justo esto era lo que estaba buscando. La beca cubre el cuarto, comida, lavandería, ropa, incluye los libros y como tal la beca para la universidad.
¿Qué requisitos necesitas cumplir para mantener tu beca?
Como parte de los requisitos, antes de venir acá tuve que rendir un examen de inglés, ya que es necesario para ser aceptado en el College. Claro, depende mucho de la institución a la que vayas. En mi caso me pidieron Duolingo, después de aprobar el examen me enviaron una solicitud de beca y ya empezamos con todo el proceso de admisión.
Después te piden jugar para el equipo del College y mantener un buen GPA. Lo ideal es mantener un 4 y no bajar de 3.5. Además, tener buena conducta, portarte bien y no meterse en problemas. Básicamente sería eso, nada más jugar para el equipo y tener un buen rendimiento académico.
Al principio sí fue bastante duro tener un balance entre la parte académica y los entrenamientos, pero la verdad acá es totalmente diferente. Los coaches te dan tiempo para todo. Hay un tiempo en la mañana que entrenamos. Después de eso, la secretaria te pone un horario de tus clases para que no interfieran con tu práctica. Por ejemplo, si tenemos práctica de 8:00am hasta las 9:00pm, tus clases empezarían a las 10:00am. No interviene en sí el fútbol y lo académico porque te ayudan un montón. También, con el tema de los permisos, si tienes que viajar, te permiten enviar todas las tareas después o hasta que tú puedas regresar y hacerlas.

¿Cómo fue estar en un país diferente y relacionarte con nuevas personas?
La verdad, cuando llegué sentía muchas emociones. Los coaches siempre fueron muy amables, las chicas vienen de partes de todo el mundo y cada temporada vienen nuevas porque siempre van saliendo. Conoces a gente y haces contactos. Es una experiencia súper bonita porque creas una familia con la que convives 24/7. Los fines de semana tienes tiempo para descansar, salir o pasear.
En diciembre nos dan un mes para regresar a las casas. Si se quieren quedar, pueden hacerlo también. Pero la verdad, al comienzo sí fue un poquito duro por la familia, los amigos, pero ya al paso de las semanas tú vas creando nuevos recuerdos, con nuevas personas. En un principio todo es muy duro, pero al pasar del tiempo ya te vas acostumbrando, generando nuevas amistades.
Yo siento que vivir esto te ayuda a crecer muchísimo, tanto como persona como profesional. Siento que aprendes a ser más fuerte, más independiente, a valorar lo que tienes y conocer nuevas culturas. Vivimos en un pueblito hermoso donde todos se conocen, las personas son muy amables y solo estamos a una hora y media de Dallas. Aparte, es súper seguro.

¿Qué consejo les darías a jóvenes estudiantes que están pensando en aplicar a una beca deportiva?
Que crean en sí mismos, que no tengan miedo de intentar algo nuevo y aprovechen cada oportunidad que se les presente. Siento que al final de todo, atreverse a dar ese paso puede ser el comienzo increíble de todo lo que han querido. Me gustaría que los chicos se den cuenta que pueden cumplir sus sueños y que todo el proceso que hicieron para llegar ahí valdrá totalmente la pena.
La mejor experiencia que tuve fue el anterior semestre, cuando clasificamos a los nacionales. Fuimos a Iowa donde se iban a reunir todos los equipos campeones de Miami,Texas, Oklahoma, etc. Nos reunieron a todos en una ceremonia de bienvenida y estar ahí fue increíble. Creo que esa semana fue la semana más dura que tuvimos porque era partido, descansabas un día y seguías con más. Conocimos a muchas personas y coaches invitados que nos daban charlas muy interesantes. Estoy viviendo mi sueño.

